Menú

Buscar


Táctica diplomática venezolana contra invasión militar estadounidense

La Casa Amarilla, sede de la diplomacia venezolana
Internet

Publicado: 26/02/2019 06:58 PM

En la actual coyuntura de guerra económica, financiera y psicológica que vive Venezuela como consecuencia del ataque imperial yanqui y sus seguidores, el mantenimiento de la paz es un rol importante gracias a la forma como Venezuela ha enfocado su táctica diplomática luego de llegada la revolución bolivariana.

 

No ha sido una tarea fácil para el país con las mayores reservas mundiales de petróleo mantener a raya al imperio más sanguinario interesado en adueñarse no solo el petróleo, sino de todos recursos naturales estratégicos y empresas estatales de apetencia transnacional.

 

En este sentido al llegar el Comandante Chávez al poder, su primer gran logro fue instituir dentro del ordenamiento jurídico venezolano la estrategia de la Diplomacia de Paz, basada en: promover la paz y tranquilidad internacional en todos los organismos internacionales, creación de organismos como la UNASUR CELAC, ALBA y Petrocaribe, así como reforzar otros a nivel mundial, con el único propósito de diversificar la cooperación internacional no solo entre los gobiernos, sino entre los pueblos directamente.

 

Por tal sentido resulta lamentable que países de la región que contribuyeron a este fin, hoy se encuentran apoyando el asedio estadounidense contra el pueblo venezolano y por ende la destrucción de los organismos regionales garantes de la paz.

 

Sin embargo, gracias a que desde Venezuela no solo se ha impulsado la creación de organizaciones internacionales promotoras de la paz y de los principios elementales de cooperación, autodeterminación de los pueblos, respeto a la soberanía e independencia, sino que se ha establecido tácticamente una diversificación de las relaciones internacionales de cooperación en el ámbito económico y militar a nivel mundial, en especial con Rusia, China, Turquía y demás países del mundo euroasiático y africano, se ha logrado una posición  geoestratégica de respeto e importancia para el mantenimiento de la paz continental que antes de  la llegada de la revolución bolivariana no se sentía en el continente.

 

Este tipo de relacionamiento ha hecho que Estados Unidos se sienta cual fiera atacada por su evidente perdida de hegemonía en la región, desatándose su esquizofrénica lucha por doblegar la revolución bolivariana, lo cual no obedece como quiere hacer ver que en nuestro país exista una dictadura, porque dictaduras reales han apoyado ellos en Chile, República Dominicana y Guatemala, tampoco es porque haya crisis humanitaria, porque crisis humanitaria certificada por la Cruz Roja Internacional y la ONU hay hoy en Haití y en la propia Colombia, siendo su estrategia un engaño a incautos venezolanos con poco conocimiento de la historia real estadounidense en materia de los más de 50 países que ha invadido y destruidos sus economías adueñándose de sus recursos.

 

De manera pues que esta diatriba internacional desatada, ha convertido a Venezuela en el centro de la geopolítica internacional, que gracias a la habilidad y astucia diplomática revolucionaria nos hemos contenido sin la ejecución de una invasión militar estadounidense como le ocurrió a Panamá, Grenada y Guatemala.

 

Estados Unidos sabe que Venezuela ya no podrá ser doblegada y que hoy representa geoestratégicamente el balance mundial del triunfo entre la diplomacia de paz, el respeto a los principios del derecho internacional, del multilateralismo e independencia soberana de las naciones en contra de su práctica terrorista de invasiones, injerencia, dominaciones y sometimiento de los pueblos a los intereses neoliberales de las grandes corporaciones transnacionales para sostener su política imperial de un mundo unipolar apoyada por países europeos frustrados ente la pérdida de su hegemonía imperial colonizadora.

 

RAFAEL SOSA VARGUILLA


@rafaeliginio