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Guatemala invadida por mar. tierra y aire (Últimas Noticias, 19 de junio de 1954)

Para la invasión de Guatemala y derrocamiento de Jacobo Arbenz, la CIA contó con tropas mercenarias dirigidas por el general traidor Castillo Armas. 

La CIA pagó durante varios meses 300$ mensuales a los mercenarios contratados cuyo adiestramiento se llevó a cabo en la vecina Honduras. 

El golpe se concretó desde el 18 hasta el 27 de junio de 1954, fecha en la que el comandante de la Revolución Guatemalteca se vio obligado a dimitir.

Los elementos claves del formato de la CIA fueron:

a) Guerra psicológica de alta intensidad: La CIA, al mando de Allan Welsch Dulles, decretó la Guerra Selectiva de Nervios contra Individuos, para causar miedo y paranoia entre el pueblo y las tropas leales. Contrató a Edward Bernays, sobrino de Sigmund Freud, quien coordinó el primer laboratorio de guerra psicológica de la CIA y a vez subcontrató periodistas (palangristas) que desde Honduras difundieron los horrores del “régimen comunista de Arbenz”. En solo un mes se escribieron más de 200 artículos y se proyectaron 3 películas en todas las salas de cine de los Estados Unidos destruyendo la imagen de Árbenz.

b) Incursión armada paramilitar: En territorio hondureño se entrenaron 480 mercenarios paramilitares encabezados por el militar traidor Carlos Castillo Armas. Durante los nueve días que duró el golpe bombardearon la ciudad de Chiquimula y el Fuerte Matamoros.

c) Conferencia de la OEA en Caracas: Convocada por el Departamento de Estado para aislar a Guatemala en el contexto hemisférico. Se realizó en el Aula Magna de la UCV, se aprobó una resolución en contra con el voto favorable de 17 países y la abstención de México y Cuba. La ponencia de Allan Dulles fue desestimada y una multitud militante de patriotas venezolanos acompañaron solidariamente a la delegación guatemalteca hasta el final de las discusiones.

d) Bombardeo de objetivos militares: Para amedrentar y paralizar a la población civil y disminuir la moral de las fuerzas leales al proceso revolucionario las fuerzas áreas estadounidenses realizaron vuelos rasantes lanzando desde el aire 300 mil panfletos en zonas rurales y urbanas con mensajes intimidatorios. En la mañana del día 27 de junio la Mesa Directiva de Estrategia Psicológica de la CIA para incrementar el pánico ordenó a su vez los ataques aéreos al Puerto de San José y se dejaron caer bombas de napalm sobre buques mercantes con cargas de algodón y café.

e) La alta jerarquía eclesiástica se sumó al golpe fascista con su prédica anticomunista. 


REDACCIÓN MAZO