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Chavistamente: Moral de papel toilet

"¿Y qué clase de mujer es esa que dice querer ponerse en frente de una batalla? Las mujeres deben ser damas, como Fabi Fabulosa"
Con el Mazo Dando

Publicado: 08/07/2020 02:42 PM

Esta semana la indignación escuálida golpista se desbordó furibunda, asqueada, patatuceada, por un video donde Iris Varela dice que, en caso de una agresión militar, ella estaría al frente con cuarenta mil presos armados, para defender nuestra Patria. O sea, -¡quí hurribli!- Iris con su greñero despelucado, comandando un batallón enorme de presos patenelsuelo, armados hasta los dientes. ¡Que lo vea el mundo! #SOSMichelleBachellet @ComandoSur

Y es que a quién, sino a Iris, se le ocurre afear así a una invasión cinematográfica, toda “quirúgica” –el autoengaño de quienes creen que la sangre, el dolor, la violencia de una guerra no va a llegar a Las Mercedes–, una guerra toda llena de soldados bellos, grandotes, catires, que salvarán a las chicas nice del este del Este del chavismo malvado llevándoselas a Miami Beach a vivir felices para siempre, con Green y Master card. ¿Cómo se le ocurre a esa tipa hacernos esto? ¡Es que esos chavistas no nos dejan ni tener una invasión militar gringa en paz!

Definitivamente, Iris es horrible y hay que señalarla, porque eso de sacar a unos bichos que están en la cárcel para que, en caso de guerra, defiendan a su país, ensuciándolo todo con balazos y sangre, es una inmoralidad. Lo moral, lo ético, lo nice, es liberar al delincuente blanco y sifrino que comandó el cobarde plan de matar gente al azar para achacarle los muertos a Chávez… y que se vaya a Washington a colaborar con los planes de invasión de su propio país. Eso sí es lindo. Como es bello también que otro delincuente, reincidente, irrecuperable, se escape de su comodísima casa por cárcel para hacer otro ridículo intento de golpe de Estado y luego termine, como los malos de las comiquitas, escondido en una embajada planificando una incursión armada y fracasada, con mercenarios gringos, contra su propio país. Esos no son malandros peligrosos, son chicos de sociedad: blancos, ricos y vendepatrias, como debe ser.

Y seguimos con Iris Varela, esa mujer -típica chavista- con el pelo chicharrón, tal como lo señaló Julio Borges en aquella sesión de la Asamblea Nacional donde él, cumpliendo a cabalidad con su rol de vómito de mosca, grabó un video selfie donde se burlaba -desde la envidia de su propia calvicie- del peinado de Iris, o sea, cero estilo con esas greñas, o sea, cero hombría la de Julio Borges, pero ya sabemos quién es él.

Aquel video lo hicieron viral la señoras decentes y pensantes de este país que celebraban la cobardía del misógino asqueroso (valga la triple redundancia, pero a Borges no hay que ahorrarle los adjetivos que a pulso se ha ganado), mientras que comparaban la belleza de las mujeres opositoras a la fealdad de las chavistas, o sea, y Delsa iba ganando hasta que llegó Lilian y catira es catira y no hay Botox que pueda con eso. 

¿Y qué clase de mujer es esa que dice querer ponerse en frente de una batalla? Las mujeres deben ser damas, como Fabi Fabulosa, la primera dama (AEIUO) del este del Este que, conociendo bien su sitio en la historia, cuando no está frente a su nevera “vacía”, está detrás de su marido avisándole si María Corina se conectó. “Escucharon aquí”. 

También escucharon que hace unos días Inglaterra se robó 37 toneladas de oro venezolano que iba a ser usado para comprar medicamentos y comida por intermedio de la ONU, ya que Venezuela está bloqueada y no podemos comprar ni un alfiler, gracias a las gestiones de Guaidó, Borges, Vecchio, Lilian, Delsa, Fabi Fabulosa, María Corina, en fin, ese sifrinaje malandro que nos asesina a fuego lento y que sí es lindo porque viste y huele bien (caro), o sea, you know.

No hubo indignación cuando Vanessa Neumann, toda ojos verdes, toda spanglish, toda ciudadana gringa, salió defendiendo el derecho de Isabel II, Reina de los piratas, de “guardar” nuestro oro para una mejor ocasión, porque el oro, tan fino, tan brillante, tan preciado, no se debe usar para salvar a gente en la pandemia, y más si la gente a salvar es negra, se viste hurribli y seguramente es chavista. El oro es para hacer otras cosas, como la corona invaluable que lleva la Reina, que no se sabe cuántas vidas costó, pero mira cómo brilla. 

No hubo indignación, pero sí aplausos, “¡toma tu tomate, Maduro!”, y eufóricos “God save the Queen”, y más cuando la Reina agradeció a su lacayo Guaidó por sus servicios distinguiéndolo con el título (in)nobiliario de Empleado del Mes y deseándole con, real cinismo, un feliz Día de la Independencia. 

Pero duran poco las alegrías porque ese mismo 5 de julio, el General Padrino López, le dijo al sifrinaje malandro que hoy conspira contra nuestro país que “para llegar al poder político tendrán que pasar por la conciencia de todo el pueblo venezolano. Pero también tendrán que pasar, así se los digo, en este día sagrado, día de la Patria y de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, tendrán que pasar, o mejor dicho, no pasarán por el sentimiento patriótico, revolucionario, antiimperialista, nacionalista, de la FANB. No pasarán. No serán poder político en Venezuela jamás en la vida”.

El colmo de la dictadura: el General Padrino defendiendo a su país de los ataques de una potencia extrajera y de sus cipayos. Un General diciéndole a un grupo que se niega a participar en las próximas elecciones, que desconoce a las instituciones y a la Constitución, atendiendo las órdenes de un gobierno extranjero, que no van a poder tomar el poder político jamás, o sea, que no los va a dejar consumar un golpe de Estado. 

¡Indignante!– declararon los malandros con corbata desde Washington, Bogotá, Madrid, desde de las embajadas donde planifican la guerra mientras se esconden valientemente–. “Esto es una declaración de guerra a Venezuela y al mundo” –dijo uno que cree que ante una agresión militar extranjera lo propio es arrodillarse y dar las gracias. Indignaciones con moral de papel toilet mojado de la autoproclamada gente decente y pensante de este país.

Tiene razón mi General Padrino: No pasarán. 

¡Nosotros venceremos!


CAROLA CHÁVEZ


@tongorocho