Américo Silva: El guerrillero más resteado en el combate contra la Cuarta República (+siembra)
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Publicado: 31/03/2025 08:25 AM
El 31 de marzo de 1972, las fuerzas de seguridad del gobierno de Rafael Caldera asesinaron a Américo Silva, ícono de la lucha por la justicia social entre las clases humildes de Venezuela entre las décadas de 1950 a 1970.
Nació el 16 de marzo de 1933 en Maturín, estado Monagas, un luchador guerrillero que se enfrentó a la dictadura de Marcos Pérez Jiménez y gobiernos de la Cuarta República.
A los 12 años renunció a la escuela para trabajar y ayudar a sostener a su familia, tras la muerte de su padre, Alberto Tirado.
El trabajo en un comedor escolar y como vendedor en los portones de las petroleras extranjeras de Caripito y Jusepín le enseñaron la crudeza de la desigualdad social y la dominación extranjera sobre los recursos y la sociedad venezolana, lo que hizo surgir en su interior un fuerte deseo de cambiar esta situación.
Ya a los 15 años discutía sobre estos temas con luchadores y pensadores revolucionarios, como Simón Sáez Mérida, Joaquín Blanco y Trino Barrios, y en 1953, con tan solo 20 años, se une a la resistencia clandestina contra la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez (1952-1958), en la que actuó consecutivamente entre San Félix, Ciudad Piar y Aragua de Maturín.
Tres años después se estableció en San Félix, Bolívar, junto a otros trabajadores, inició una lucha para rescatar al sindicato del hierro del dominio patronal, y llegó a defender a las familias campesinas del Cerro Bolívar (antes Cerro La Parida), desalojadas violentamente por los organismos de seguridad y la Orinoco Mining Company para explotar los yacimientos de hierro de la zona.
Derrotada la dictadura, Silva pasó a trabajar en el Instituto Agrario Nacional en Monagas, donde se dedicó a promover la repartición de tierras entre los pequeños campesinos, organiza sindicatos agrarios e inicia la lucha por el derecho a la tierra contra terratenientes y latifundistas.
En 1960 decidió pasar activamente a la lucha armada y se suma al nuevo Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), ocupando el cargo de instructor político-militar en el Campamento de la Juventud del MIR, en Culantrillar.
En 1961 asumió el comando de las guerrillas urbanas de Oriente. A sus 30 años ya era responsable de la retaguardia y logística del Frente Guerrillero Ezequiel Zamora en los estados Miranda y Guárico.
Luego asumió el cargo de primer Comandante del Frente Antonio José de Sucre en la región oriental del país.
Su formación revolucionaria se refuerzó en Cuba, y el 8 de mayo de 1967 participa en el desembarco de Machurucuto, cuando una docena de revolucionarios de la isla caribeña llegó al país por la playa varguense, para sumarse a la defensa del proletariado.
Silva siempre será recordado por su posición ante las derrotas y los vaivenes del combate, que reflejada en sus palabras: "La lucha de los oprimidos, por el socialismo, contra el capitalismo y su máxima expresión imperial es diversa, arriesgada y no termina ni con la traición de un desclasado ni con la muerte de un guerrero".
REDACCIÓN MAZO